
Aproximación · ACT
Terapia de Aceptación y Compromiso
La cultura nos enseña una manera de tratar lo que sentimos: evitar las emociones difíciles y obedecer lo que los pensamientos dictan. Así, muchas de nuestras acciones terminan controladas por el intento de no sentir o por reglas rígidas sobre cómo deberían ser las cosas. ACT conceptualiza eso como inflexibilidad psicológica, y propone que, mediante la apertura, la consciencia y el compromiso con lo que importa, se puede llevar una vida orientada por valores personales, una que, a mediano plazo, sea significativa.
¿Qué es ACT?
La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, por sus siglas en inglés: Acceptance and Commitment Therapy) es un modelo de psicoterapia contextual con una amplia base de evidencia, enfocado en la relación que tienes con tu propia experiencia: con lo que piensas, lo que sientes y lo que recuerdas. Busca transformar esa relación, sin eliminar ni controlar el malestar, para que lo que sientes y piensas deje de decidir por ti cómo vives.
Su eje es la flexibilidad psicológica: estar en contacto con tu experiencia, incluso cuando duele, y desde ahí, sostener o cambiar el rumbo de lo que haces. El centro del trabajo es ese: orientar las acciones hacia aquello que es importante y significativo para cada persona.
ACT fue desarrollada por Steven C. Hayes, Kirk Strosahl y Kelly Wilson, y forma parte de las terapias contextuales o de tercera generación.
Cuándo suele ser útil
ACT es especialmente útil cuando las estrategias de control ya fallaron: cuando evitar, distraerse o razonar el malestar dejó de funcionar y empezó a costar caro, con planes que se posponen, decisiones que no se toman y una vida cada vez más chica con tal de no sentir.
Cobra sentido cuando por fuera "funcionas" y por dentro la vida transcurre lejos de lo que te importa; cuando la ansiedad, la rumiación o la autocrítica deciden más que tú. ACT apunta a dejar de pelear con lo que duele para tener las manos libres para lo que te importa.
Entre otros.